jueves, 6 de octubre de 2011

El día

Cuando por las mañanas me levanto, pienso en ti.
Al comer, pienso en tus dulces labios, de los cuales puedo beber esa agua de
manantial que tienes en tu alma.
Por las tardes, pienso en el sol, como se va yendo.
Y por la noche, la luna con las estrellas, me hacen recordarte, que tu amor
es tan puro, que no tengo miedo a nada.