martes, 19 de enero de 2016

La dulce boca

La dulce boca que a gustar convida
 un humor entre perlas destilado,
 y a no invidiar aquel licor sagrado
 que a Júpiter ministra el garzón de Ida,

 ¡amantes! no toquéis si queréis vida:
 porque entre un labio y otro colorado
 Amor está de su veneno armado,
 cual entre flor y flor sierpe escondida.

 No os engañen las rosas que al Aurora
 diréis que aljofaradas y olorosas
 se le cayeron del purpúreo seno.

 Manzanas son de Tántalo y no rosas,
 que después huyen dél que incitan ahora
 y sólo del Amor queda el veneno.