miércoles, 29 de marzo de 2017

Vienes a mí

Vienes a mí, te acercas y te anuncias
con tan leve rumor, que mi reposo
 no turbas, y es un canto milagroso
 cada una de las frases que pronuncias.

 Vienes a mí, no tiemblas, no vacilas,
 y hay al mirarnos atracción tan fuerte,
que lo olvidamos todo, vida y muerte,
 suspensos en la luz de tus pupilas.

 Y en mi vida penetras y te siento
 tan cerca de mi propio pensamiento
 y hay en la posesión tan honda calma,

 que interrogo al misterio en que me abismo
 si somos dos reflejos de un ser mismo,
 la doble encarnación de una sola alma.